Es muy probable que en algún momento hayas sentido que la situación te superaba y se ha activado en ti un impulso de huida. En momentos de angustia, es común que intentemos escapar para evitar lo que nos causa malestar. Esto ocurre porque nuestro cerebro se activa buscando soluciones para acabar rápidamente con él. Entre estas soluciones, la evitación psicológica se presenta como una opción tentadora. Sin embargo, aunque a corto plazo pueda ofrecer alivio, a largo plazo puede tener consecuencias negativas.
¿Por qué algo que alivia temporalmente puede resultar dañino con el tiempo? Esta paradoja se explica a través de nuestras estrategias de afrontamiento, el funcionamiento cerebral y los sistemas de refuerzo. Exploraremos qué es la evitación psicológica, sus tipos y alternativas más adaptativas.

Explorando la evitación psicológica
A lo largo de la vida, nos enfrentamos a situaciones que percibimos como amenazantes. En respuesta, activamos mecanismos para hacerles frente. Estos mecanismos son fruto de nuestra historia de aprendizaje, experiencias pasadas y variables biológicas. Por ello, se observa que cada persona cuenta con unas herramientas y recursos diferentes para resolver este tipo de situaciones.
Cuando un recurso o estrategia resulta efectivo, es probable que lo utilicemos con mayor frecuencia. Por otro lado, si no funciona, lo abandonamos. La evitación psicológica es un mecanismo de afrontamiento efectivo a corto plazo porque consiste en evitar situaciones que nos generan malestar, con el fin de reducirlo. Pero ¿qué pasará a medio y largo plazo?
Tipos de evitación psicológica
Encontramos distintas formas de evitación. La diferencia depende del estímulo que genere el malestar y por lo tanto se quiera evitar. Se pueden evitar emociones, pensamientos o situaciones.
- Evitación cognitiva: se refiere al plano mental. Está relacionada con la tendencia a evitar pensar en cosas negativas que generan picos de miedo, ansiedad, etc. Estos pensamientos generan malestar y se pretende evitarlos.
- Evitación emocional: se evitan emociones. Generalmente aquellas que se consideran negativas como la ira, el miedo o la tristeza.
- Evitación conductual: tiene que ver con nuestras acciones, respuestas y comportamientos en las situaciones. Son las más fáciles de reconocer.
La evitación se puede aplicar de diferente manera, dependiendo de si lo ocurre antes de que se produzca la situación o durante. También podemos encontrar ambos tipos en la misma persona:
- Evitación por anticipación: se anticipa negativamente una situación. Asaltan pensamientos e imágenes anticipatorias y catastrofistas sobre la situación que suelen generan miedo y ansiedad.
- Huida: es una respuesta que se produce cuando la persona está en la situación. Se dispara el malestar y la persona busca la forma de huir rápidamente de allí.

El peaje de la evitación psicológica
Aunque inicialmente la evitación puede parecer una solución efectiva, tiene costos a largo plazo. Al evitar enfrentar los desafíos, perdemos la oportunidad de aprender, crecer y desarrollar habilidades de afrontamiento más efectivas. No resolvemos el problema subyacente y podemos quedarnos sin los recursos necesarios para enfrentarlo en el futuro. Esto nos lleva a recurrir nuevamente a la evitación, creando un ciclo perjudicial que mantiene el malestar. creando dependencia de la evitación como única estrategia de afrontamiento.
Un ejemplo ilustrativo
Supongamos que Lucía evita conducir debido a su miedo y falta de confianza en sus habilidades. Cuando se le ofrece la oportunidad de conducir, se siente nerviosa y busca una excusa para evitarlo, sintiendo alivio momentáneo. Ha conseguido evitar enfrentarse a aquello que le da miedo. Sin embargo, Con el paso del tiempo la sensación de que no es capaz de hacer aumenta, y cada vez se siente más insegura. Con esta estrategia, ¿realmente resolvió su problema?, ¿le será más fácil enfrentar esta situación en el futuro si sigue evitándola?
A través de casos como este, comprendemos que evitar los desafíos no nos ayuda a superar las dificultades, sino que las agrava. Es crucial explorar estrategias más efectivas para enfrentar los obstáculos de manera constructiva.
Explorando alternativas saludables de afrontamiento
Una vez que comprendemos los efectos perjudiciales de la evitación psicológica, es esencial explorar otras estrategias. En primer lugar, es crucial entender que recurrimos a la evitación porque nuestro sistema cree que es lo mejor que puede hacer en ese momento. Culparnos o criticarnos solo aumenta el malestar y no contribuye a resolver el problema.

Identificar y aceptar que estamos cayendo en la trampa de la evitación es el primer paso. Tras ello, es interesante valorar otras alternativas de afrontamiento:
- Planificación: Evaluar la situación de manera objetiva y buscar diversas alternativas para resolverla. Poner el foco en las posibles soluciones o estrategias, no tanto en lo negativo.
- Apoyo Social: Comunicar y compartir nuestras dificultades con personas de confianza, buscando ayuda y apoyo que nos brinde herramientas para enfrentar la situación.
- Gestión emocional: Aprender técnicas de gestión emocional y autorregulación para reducir la intensidad de nuestras emociones.
- Distanciamiento: Alejarse de la situación sin abandonarla, respirar y observarla desde una perspectiva más amplia, dándonos autoinstrucciones para afrontarla.
- Confrontación: Enfrentar la situación de manera gradual y progresiva para reducir las sensaciones negativas asociadas a ella.
- Evaluación positiva: Centrar la atención en los pasos dados y los avances logrados, evitando enfocarse únicamente en lo negativo. Reconocer cualquier progreso, por pequeño que parezca, como un logro significativo en nuestro camino.
- Buscar Ayuda Profesional: No es necesario enfrentar una situación difícil por nuestra cuenta. Pedir ayuda a un profesional de la salud mental puede proporcionarnos el apoyo y los recursos necesarios para resolver la dificultad de manera efectiva.
Al adoptar estas estrategias alternativas, podemos desarrollar una mayor capacidad para afrontar los desafíos de la vida de manera constructiva y lograr un crecimiento personal significativo.


