Resolver y solucionar problemas con técnicas de la terapia online

solucionar y resolver problemas
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María Sánchez

Directora del centro · Psicóloga General Sanitaria
Artículo escrito y revisado por María Sánchez, psicóloga general sanitaria con número de colegiada M-35563.

Contenidos que encontrarás en este artículo:

Nos encontramos en el día a día ante un constante flujo de situaciones, algunas fluidas, otras más desafiantes, pero todas y cada una requieren un proceso de gestión emocional. Valorar las opciones, comparar las alternativas, tomar decisiones son algunas de las acciones que ejecutamos. Muchas de ellas tan automatizadas que apenas las identificamos. Sin embargo, en otras ocasiones, para resolver y solucionar problemas más complejos se requiere el apoyo de una terapia online.

Todas las personas experimentan baches y contratiempos, y a veces hacerles frente es complicado. La terapia online es una manera accesible y eficaz de aprender a gestionar este tipo de situaciones.

Cómo resolver y solucionar problemas

Contar con una actitud favorable y unas habilidades de resolución es fundamental en el proceso de resolución. Nuestra percepción y enfoque ante las dificultades impactan directamente en nuestra motivación y capacidad para encontrar soluciones. La estrategia para resolver y solucionar problemas en la terapia online se basa en un método práctico, analítico y creativo.

Plan de acción

1. Actitud hacia el problema

Percepción del problema: consiste en identificar y reconocer dicho problema. Este paso no siempre es fácil, ya que tendemos a negar o minimizar la situación para facilitar la evitación y reducir la ansiedad. 

Atribución del problema: es interesante evaluar las causas que relacionamos con el problema. A veces nos culpamos en exceso y no vemos más allá. Nos sentimos responsables y culpables de todo lo malo que ocurre y desde esta visión muchas veces no encontramos soluciones. En contraposición, a veces buscamos las causas en hechos totalmente externos y ajenos a nosotros mismos. Sentimos que no podemos hacer nada para resolverlo y nos negamos la posibilidad de cambio. Por ello, es importante atribuir la responsabilidad a las variables de manera neutra.

Valoración y compromiso: intenta plantear este problema como una situación a resolver. No como una amenaza, ya que eso activará la ansiedad y bloqueará las habilidades de afrontamiento.

Actitud ante el problema

2. Definición y formulación del problema

Recoge información: para resolver y solucionar problemas, describe el problema de manera nuestra y objetiva. Intenta no caer en el catastrofismo o trampas del pensamiento. Algo que te puede ayudar es responder preguntas que te ayuden a recoger la información:

  • ¿Qué ha pasado realmente? ¿Con qué frecuencia, duración o intensidad ocurre? ¿Qué te molesta? ¿Has tenido problemas similares?
  • ¿Hay personas implicadas? ¿Qué factores influyen?
  • ¿Cómo reaccionas? ¿Cómo lo has resuelto?
  • ¿Qué consecuencias tiene en ti y los demás? …

Comprende el problema: evalúa y analiza por qué se mantiene el problema (“lo que es”) e identifica qué quieres cambiar (“lo que debería ser”). Después de ello, establece tu meta: identificar un objetivo o meta permite saber qué tenemos que hacer. Es importante que sea algo realista y específico. Por ejemplo:

  • Meta general: tener más relación con mi hermana
  • Meta específica: llamar por teléfono a mi hermana

Reevaluación del problema: valora la inversión de tiempo, energía y esfuerzo que tiene aplicar el cambio. Y evalúa también los beneficios de resolver el problema.

3. Posibles soluciones alternativas

Lluvia de ideas: es el momento de elaborar todas las posibles soluciones que se te ocurran. Piensa en el máximo de ideas sin juzgar ni criticar lo que tu mente plantea en ese momento. Si tienes dificultad para ello, puedes preguntar a otra persona o intentar ponerte como observador de la situación: ¿Qué le diría a un amigo en esta situación? Cuando hayas realizado la lluvia de ideas, puedes combinarlas o reajustarlas.

4. Toma de decisión: cómo resolver y solucionar problemas

En este momento, se evalúa y valora la calidad de las propuestas. En un primer momento, se eliminan aquellas que no sean factibles o realistas. Tras ello, de las alternativas restantes, se anticipan los resultados de cada solución: pros y contras, a corto y largo plazo. Y se comparan entre ellas para ver cuál o cuáles son las opciones más favorables. Puedes puntuar del 1 al 10 las ventajas e inconvenientes y quedarte con la mejor puntuación global. Cuando hayas realizado la comparación, elige la solución más favorable y piensa en un plan de acción: ¿Qué necesito para llevarlo a cabo?

Resolver problemas

5. Acción y evaluación

Ahora sí, aplica la solución planeada y recoge datos. Es el momento de identificar los resultados y consecuencias. Valora cómo ha ido. Para ayudar el proceso de análisis, puedes escribir qué beneficios o consecuencias ha habido, qué costes o dificultades has experimentados y qué puedes mejorar para situaciones futuras.

Antes de empezar a resolver y solucionar tus problemas

Resolver y solucionar problemas cuenta con un enfoque bidireccional: reducir aquello que no está funcionando y hace daño, y potenciar o aumentar lo que ya funciona. Esta estrategia permite conectar con los recursos y habilidades adquiridas y potenciar nuevas. Las experiencias del pasado nos ofrecen aprendizajes que podemos utilizar para resolver los problemas del momento actual. Aunque, en ocasiones es complicado aplicar este proceso porque no nos encontramos bien, tenemos estrés, nos encontramos en una fase de depresión, una crisis vital, sentimos agitación interna, etc. En estos casos es importante buscar apoyo profesional.

Ahora sí, ya puedes comenzar. Deseo que esto te ayude a solucionar tus problemas.

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