Las relaciones de pareja son complicadas y pasan por diferentes fases y baches. Una de las principales áreas que se daña cuando empiezan los problemas es la comunicación. Suele haber un aumento de los conflictos, un mayor intercambio de mensajes negativos y una disminución de interacciones positivas. Llegados a este punto, la terapia de pareja para mejorar la comunicación puede ser una herramienta para salvar la relación.
Contar con una comunicación de calidad en la pareja es uno de los pilares fundamentales para que una relación dure en el tiempo. Hay que contar con espacios para ponerse al día, expresar emociones, o compartir experiencias y sensaciones. Pero, además, es imprescindible aprender a interaccionar de manera sana en el conflicto.
A pesar de su importancia, en muchas ocasiones es difícil establecer una comunicación eficaz. Son muchos los factores que impiden el desarrollo de una buena interacción: la falta de tiempo, la presencia de hijos, la dificultad para compaginar horarios, la presencia de emociones intensas como el enfado o la frustración, el cansancio, o el estrés laboral interfieren en la calidad de nuestra comunicación.
Si este es tu caso, no dudes en dar el paso y realizar una terapia de pareja para mejorar la comunicación de tu relación. Os permitirá aprender diferentes herramientas para expresaros y comprenderos mejor como pareja.

Terapia de pareja para mejorar la comunicación
Mejorar la comunicación en la relación es uno de los principales objetivos dentro de una terapia de pareja. Este ámbito suele estar muy dañado. Por ello, y dada la importancia que tiene para el entendimiento y comprensión de las situaciones, es una de las principales áreas que se abordan. Algunas de las herramientas que se trabajan en una terapia de pareja para mejorar la comunicación son:
Conocer los principales errores en la comunicación de la pareja
En muchas ocasiones, la comunicación con la pareja se vuelve un problema. Es frecuente caer en dinámicas inadecuadas, donde la manera de trasladar nuestras opiniones y mensajes se vuelve dañina para la relación. Es importante conocer el impacto que las palabras y expresiones generan, y la repercusión que pueden tener en la interacción.
A continuación, aparece un listado de los principales y más habituales errores de comunicación presentes en las parejas. Identificarlos nos permite modificarlos:
- Rizar el rizo: Esforzarse en explicar, clarificar o discutir un detalle irrelevante, tangencial o sin importancia. Darle vueltas a un asunto hasta que nos quedamos a gusto, o conseguimos que la otra parte ceda o nos dé la razón.
- Interrupción: cortar a la otra persona mientras está exponiendo su punto de vista o argumentos. Consiste en intervenir cuando la otra parte está hablando.
- Afirmaciones radicales: Hacer afirmaciones de modo categórico: “Todo o nada”, “blanco o negro”, “siempre haces…; nunca…”
- Excesiva generalización: referirse a hechos que suceden de vez en cuando, como si sucediesen siempre.
- Contraqueja: Responder a una queja o crítica que expone la pareja con otra queja sobre él/ella. Recibir su mensaje como ataque y sentir la necesidad de defenderse.
- Exceso de lenguaje negativo: la gran mayoría de las referencias, intercambios y comunicación se centra en destacar aspectos y elementos negativos de la otra persona.

La terapia de pareja mejora la comunicación de la relación: técnicas
Es importante entrenar la comunicación en una pareja. Hay que aprender a transmitir los mensajes, peticiones o el malestar de forma asertiva. Se habla mucho del impacto del lenguaje interno en el bienestar de una persona, pero también hay que tener el cuenta que el lenguaje externo influye en la calidad de la relación. Para ello, es recomendable centrar el discurso en la descripción de la situación y expresar las emociones elaborando un mensaje asertivo. Un ejemplo de ello podría ser:
Cuando haces/dices … (describir la conducta de manera concreta -solo esa conducta no acudir a situaciones pasadas o generalizaciones), yo me siento… (describir las emociones que te aparecen). Por eso, me gustaría que … (proponer una conducta alternativa de cambio que nos gustaría que aplicase: tiene que ser realista y alcanzable para la otra parte).
Ejemplo práctico:
Cuando tu familia te propone un plan y accedes sin consultarme, me siento mal porque siento que no me tienes en cuenta y que decides unilateralmente sin valorar mi opinión. Por eso, me gustaría que la próxima vez me preguntases antes. De esa forma juntos podemos valorar las opciones y decidir entre los dos.
Saber elegir cómo y cuándo comunicarse
No solamente es importante mejorar la comunicación de la pareja en una terapia, sino que también hay que trabajar todo lo que envuelve dicha interacción. Las variables que se encuentran en torno a la interacción también influyen en la calidad de la misma. Por ello, hay que tenerlas en cuenta
- Elegir un lugar adecuado para solucionar el tema: un lugar tranquilo donde se puedan abordar los diferentes puntos del conflicto. Se recomienda empezar por lugares neutros como una cafetería, una terraza, o un lugar de la casa que ofrezca un ambiente cómodo.
- Elegir un buen momento: es importante que tengamos en cuenta el momento en el que abordamos el tema. Valorar cómo son sentimos y cómo se siente nuestra pareja: evitar momentos en los que estemos cansados, estresados, enfadados, etc.
- Plantear el tema como una situación a resolver: es importante valorar el problema o conflicto como un tema de pareja, donde ambos miembros se planteen cómo pueden resolverlo en equipo. No es una guerra, uno frente a otro, sino una cooperación: los dos frente al problema.

Cambiar las quejas por anhelos
La queja es una de las formas de interacción más frecuente dentro de la comunicación de las parejas. Es uno de los principales errores que se comenten a la hora de transmitir el mensaje. Se cae en el error de exponer de manera repetida y negativa las quejas. Esto genera una situación de tensión y malestar en ambas partes: tanto para la persona que expresa la queja, como para la que la recibe. Por ello, es importante aprender a comunicarnos de manera diferente.
En muchas ocasiones, detrás de las quejas habituales, lo que realmente se enconde es un anhelo, es decir, el deseo de algo bueno, agradable o positivo. Por ello, es importante transmitir realmente lo que deseamos o queremos:
- Queja: ¿Por qué no bajas nunca la basura y dejas que se amontone?
- Anhelo: Me gustaría que funcionáramos más como compañeros de un mismo equipo en las tareas domésticas.
- Queja: Nunca me llamas durante el día.
- Anhelo: Deseo que nos pudiéramos sentir cerca el uno del otro, incluso cuando estamos separados.
- Queja: Estoy hasta las narices de que cuando tengo una bronca siempre te pongas de parte de los demás.
- Anhelo: Me gustaría sentirme más apoyado por ti.
Como se ha podido comprobar, son muchos los aspectos que se trabajan en una terapia de pareja para mejorar la comunicación. Si estás atravesando un momento complicado en tu relación y quieres recuperar el bienestar, no dudes en dar el paso y comenzar el proceso.


