En las últimas décadas se ha observado que expresiones como “voy a terapia” o “mi psicólogo me ha dicho que…” se encuentran cada vez más entre la sociedad. Y es que, en los últimos años hemos sido testigos del aumento de la visibilidad de esta profesión. Sin embargo, hoy en día siguen existiendo muchos mitos de la psicología que influyen en la percepción que tienen las personas de lo que es un proceso terapéutico.
Desde hace años y especialmente con la llegada de la pandemia, son muchas las personas y celebridades que públicamente han declarado que acuden a terapia. La exposición de sus dificultades emocionales y deseos de resolver sus problemas dan normalidad y visibilidad a una realidad que viven muchas personas en silencio. Sin embargo, hasta hace muy poco hablar emociones, salud mental o trastornos psicológicos era un tema tabú. Expresar este tipo de problemáticas generaba vergüenza, miedo, culpa y otras sensaciones agradables.
El ocultismo que ha girado en torno a la psicología ha hecho que se viera durante mucho tiempo envuelta bajo un prisma de desconfianza. Por ello, es importante conocer cuáles son los principales mitos que envuelven a la psicología para rebatirlos y contrarrestarlos con los datos reales y objetivos. Esto permite vencer las principales barreras para dar el paso de ir a terapia y hace que las personas experimenten los beneficios de la psicología en el día a día.
Principales mitos de la psicología
Al psicólogo van locos
A diferencia de lo que se ha pensado durante mucho tiempo, a terapia acuden multitud de personas distintas con diversos tipos de problemáticas y situaciones. Entre los pacientes que acuden se encuentran: trabajadores, madres, estudiantes, empresarios, padres, etc. Personas de la sociedad que presentan un malestar y quieren encontrar un espacio para sentirse mejor, pero ni mucho menos eso significa “estar loco”, o que acudan solo “personas locas”
La locura tal y como se conoce socialmente está clínicamente relacionada con un trastorno mental grave. Pero incluso en estos casos tampoco sería adecuado hablar en estos términos, ya que eso mantiene el estigma negativo y etiquetación. En este tipo de alteraciones, el tratamiento aplicado suele combinar farmacología y diferentes opciones de terapia en función del caso.
Todas las personas tienen que ir a terapia
No necesariamente todo el mundo tiene que acudir a un psicólogo. A terapia acuden las personas que presentan algún tipo de malestar o problema emocional. Si una persona se encuentra bien y no experimenta tal malestar no tiene ninguna obligación de acudir a terapia.
Ir al psicólogo es de débiles
Pedir ayuda no es cuestión de fortaleza o debilidad. Por lo tanto, la terapia tampoco es una cuestión de fortaleza o debilidad, sino de encontrar un espacio donde expresar el malestar, aprender a identificar las dificultades y aplicar recursos de gestión.
Las personas no son estáticas y no es adecuado definir a una persona como fuerte o débil. La capacidad de afrontar las dificultades o problemas depende de muchas variables. A veces, se viven situaciones o problemas que no sabemos cómo resolver o no contamos con los recursos de afrontamiento necesarios.
No poder resolver solo una dificultad no es cuestión de debilidad. Al contrario, contar con la capacidad para identificar un problema y pedir ayuda para resolverlo muestra que la persona tiene grandes habilidades e interés de solucionar la situación.

Es mejor contar las cosas a un amigo
Contar con una red social de apoyo es imprescindible. Desahogarse y compartir las dificultades o problemas, sentirse escuchado y ayudado es algo que ayuda a aliviar el malestar. Sin embargo, la terapia psicológica es algo que va mucho más allá de escuchar:
- Ofrecer una visión objetiva centrada en el paciente
- Análisis las variables que forman parte del origen y mantenimiento del problema
- Identificación la sintomatología que presenta la persona
- Explicación al paciente de la problemática y cómo se ha desarrollado
- Aplicación de diferentes técnicas abaladas científicamente con el objetivo de reducir el malestar
- Entrenamiento de recursos y herramientas para aumentar el bienestar del paciente
Además, los psicólogos son profesionales formados específicamente en esta área para ofrecer un espacio seguro y de confianza donde las personas puedan exponer cómo se sienten sin juicio ni crítica. Esto no siempre se encuentra cuando se comparte un malestar con un allegado, ya que ellos tienen su propio prisma a través del cual valoran las situaciones.
No creo en la psicología: desmontando los mitos de la psicología
La psicología es una ciencia que basa sus resultados en el método científico, al igual que otras ciencias como la biología o medicina. Además, cuenta con miles de estudios e investigaciones que abalan su eficacia. No es una cuestión de fe, sino de ciencia.

Mitos de la psicología: solo con ir a consulta se mejora
Realizar un tratamiento psicológico y acudir a terapia implica una actitud comprometida y activa por parte del paciente. Las sesiones son imprescindibles, para la mejora de la persona, pero no solo se va a hablar y a desahogarse.
El proceso terapéutico requiere que el paciente trabaje fuera de sesiones lo que con el psicólogo. A través del entrenamiento de recursos, técnicas y la realización de tareas se busca que la persona generalice a la vida cotidiana lo que aprende en sesión.
La terapia dura toda la vida
Hay diferentes tipos de procesos terapéuticos y cada uno de ellos requiere un tiempo. Además, cada caso es diferente y en cada paciente influyen unas variables distintas, por lo que no se puede establecer una duración determinada. El objetivo de la terapia es dotar a la persona de los recursos necesarios para que sea capaz de afrontar por sí mismo las dificultades que se le presentan. Prolongar una terapia en el tiempo puede ser contraproducente y además está penalizado según el Código Deontológico de la Psicología.
El psicólogo da consejos
La labor principal del psicólogo es despejar el camino para que el paciente pueda llegar a conclusiones y tomar las decisiones que son mejores para él mismo. El trabajo de los psicólogos no es aconsejar, sino identificar las dificultades que tiene el paciente y ofrecer recursos para resolver y gestionar las situaciones de manera diferente.

Otro de los mitos de la psicología: si no lo ha vivido, no puede ayudarme
Los psicólogos son profesionales que cuentan con años de formación en evaluación, diagnóstico y tratamiento de problemas emocionales. Esto quiere decir que cuentan con un amplio abanico de conocimiento para entender la problemática de cada persona y aplicar los recursos más adecuados para cada caso.
No es necesario vivir las mismas situaciones para entender cómo funcionan las emociones y enseñar a gestionarlas de otra forma, al igual que no es necesario que un cirujano o cardiólogo se exponga a una operación para saber cómo realizarla.
Los psicólogos leen la mente: otro mito de la psicología
Los psicólogos cuentan con estudios sobre el comportamiento de los seres humanos y la manera de pensar y sentir que tienen las personas. Cuando un paciente les transmite una problemática, establecen hipótesis que pueden explicar el comportamiento del paciente y que pueden estar relacionadas con una manera de pensar y sentir.
Tras recoger datos y avanzar en el proceso se comprueba si esas hipótesis eran ciertas o no, pero en ningún caso leen la mente o tienen telepatía. Es necesario que el paciente exponga cómo piensa, siente y actúa para recabar la información necesaria.
El psicólogo me va a juzgar
Una de las principales habilidades de los psicólogos en una terapia es escuchar y entender la problemática de los pacientes sin juicio ni crítica. Esto quiere decir que el profesional entiende los motivos, causas, conductas, etc desde un punto de vista clínico y con el objetivo de ayudar al paciente a resolver las dificultades. La terapia debe ser un espacio seguro, cómodo, agradable y de confianza donde las personas puedan mostrarse y compartir libremente cómo se sienten
Estos son solo algunos de los mitos de la psicología más comunes que siguen presenten a día de hoy en la sociedad. Muchos de estos mitos hacen que las personas se muestren reticentes a la hora de pedir ayuda de un profesional. Por ello, es importante desmentirlos y hacer llegar a la población información contrastada y verídica sobre la eficacia de la psicología.


