Ladrones de tiempo internos: enemigos de la productividad

ladrones de tiempo internos
Imagen de María Sánchez

María Sánchez

Directora del centro · Psicóloga General Sanitaria
Artículo escrito y revisado por María Sánchez, psicóloga general sanitaria con número de colegiada M-35563.

Contenidos que encontrarás en este artículo:

Los ladrones de tiempo internos son un conjunto de variables que interfieren en el desarrollo de actividades y tareas. Se denominan internos porque su origen está relacionado con causas que tienen que ver con la propia persona o su manera de gestionar. A veces sostenemos creencias, aprendizajes o hábitos que perjudican la gestión de nuestro tiempo. Nos embarcamos en multitud de tareas para ser productivos; decimos que sí a cientos de peticiones para no ser egoístas; aplazamos decisiones, tareas o reuniones por miedo a exponernos a ello y todo esto va generando una montaña de malestar.

La terapia cognitivo conductual puede ayudarnos a hace frente a estos ladrones de tiempo. Poner nombre a estos elementos e identificarlos hará más fácil saber qué hacer para disminuirlos. Realizar pequeños cambios conductuales permitirá gestionar de mejor manera nuestro tiempo. Evitando así la aparición de la ansiedad y de agobios futuros.

La procrastinación

Este es uno de los principales ladrones de tiempo internos. Dejamos para más tarde aquello que no nos apetece hacer, nos da pereza o nos genera ansiedad. De manera natural evitamos aquello que nos genera malestar. Esta evitación hace que en el momento no tengamos que realizar algo que no queremos. Nos alivia y resulta agradable no hacerlo. Sin embargo, aplazar una tarea no hace que desaparezca. Tarde o temprano tendremos que hacer frente a lo que estamos procrastinando. Además, durante el tiempo de procrastinación es posible que tengamos la tarea en la mente, sabiendo que está en “pendiente” y que aparezcan emociones de culpa y un mayor nivel de estrés.

procrastinación

Evitar una tarea en el momento correspondiente hará que en futuro se transforme en una urgencia e interfiera en el desarrollo de otras actividades. Por lo que la procrastinación solo acabará generando a más ansiedad, más agobio y mayor malestar.

Es importante que identifiquemos cuándo estamos cayendo en ella para hacer algo distinto:

  • Pasar a la acción: es importante que demos un paso hacia adelante y pasemos a la acción, aunque no nos apetezca realizar la tarea, nos dé pereza o nos genere malestar. La tarea pendiente tendrá que atenderse tarde o temprano. Y en estos casos es mejor hacerlo lo antes posible.

La mala organización: uno de los ladrones de tiempo interno

Contar con una buena organización es uno de los elementos clave para gestionar mejor el tiempo. Cuando no hay una buena planificación, sientes que el tiempo se va por todas partes: se pierde tiempo pensando en qué hacer, se dejan tareas a medias para atender otras, se pasan plazos, se olvidan otros compromisos, etc. Todo se vuelve un caos.

Para vencer la mala organización es importante:

  • Conocer las tareas que hay que hacer: tener un listado con las tareas nos puede ayudar a tener una visión amplia de la carga de trabajo.
  • Organizar las tareas por orden de prioridad o duración: permite realizar una tarea tras otra según un criterio previamente seleccionado, lo que evite dudar o perder tiempo en seleccionar la siguiente tarea.
  • Tener una visión realista: es recomendable que sepamos cuáles son los objetivos que queremos alcanzar y de cuánto tiempo disponemos para ello. Organizar las tareas teniendo en cuenta el tiempo que requieren ofrece una visión más realista.

No delegar ni decir “no”

La dificultad para delegar tareas y para declinar peticiones es otro de los principales ladrones de tiempo internos. La persona se ve envuelta es una espiral sin final. Tiene que sacar adelante las tareas del día a día, pero no delega, no pide ayuda y además atiene a las peticiones y favores del entorno. Esto provocará un mayor nivel estrés y malestar, ya que acaba sin tiempo para hacer lo que verdaderamente tiene que hacer. Para evitarlo es favorable tener en cuenta que:

  • Hay tareas que pueden realizar otras personas: delega todo aquello que puedas. Delegar y pedir ayuda no es malo y a veces es necesario para que podamos dirigir nuestra energía y tiempo en realizar otras tareas.
  • Practica la declinación de peticiones empezando a poner límites y diciendo más veces “no”. Esto ayudará a tener más tiempo para realizar las tareas principales. ¿Qué es lo que te frena a la hora a la hora de poner límites? Identifica tus resistencias para trabajar en ellas y vencerlas.

Ladrones de tiempo internos: aplazar decisiones

Tomar una decisión en una acción que requiere tiempo para evaluar las diferentes opciones y elegir aquella que se considera más adecuada. El miedo a equivocarse, a no elegir el camino correcto o dar muchas vueltas sobre el tema hace que se aplace la toma de decisión, perdiendo así un tiempo que resulta muy valioso.

Es cierto que no podemos tener certeza absoluta sobre cuál será la mejor decisión o el mejor camino, pero posiblemente una mala decisión sea mejor que no tomar ninguna. Piensa además que hay cierto margen de actuación y que ninguna decisión es determinante. Los caminos pueden ofrecer diferentes direcciones por si necesitas cambiar de rumbo más adelante.

Ahora que conocemos más profundamente cuáles son los principales ladrones de tiempo internos es importante poner en práctica pequeños cambios para que influyan lo menos posible en tu día a día. Comienza con los cambios poco a poco y observarás los resultados. Analiza si a lo largo del día aparece algún otro ladrón y ¡actúa contra él!

Más Artículos

Mensaje enviado

Nos pondremos en contacto contigo mediante un mensaje en las próximas horas

Si lo prefieres, ponte ya en contacto conmigo

Solicita tu consulta gratutita

Nos pondremos en contacto contigo mediante un mensaje en las próximas horas